Cuenta robada
El robo de cuenta es el ataque más común: alguien obtiene tu contraseña —por phishing, filtración o un descuido— y enseguida cambia el mail y el teléfono para dejarte afuera. Esto es lo que tenés que hacer.
Si el atacante ya cambió todos los datos y activó la verificación en dos pasos con su propio número, el flujo automático de Instagram puede no devolverte la cuenta. Ahí entra el reclamo formal: acreditar de manera fehaciente que el perfil es tuyo, con la documentación adecuada, y elevarlo con respaldo legal. Es especialmente importante si la cuenta tiene valor comercial, muchos seguidores o se usa para vender.
Cuanto antes actuemos, más chances hay. Contanos qué pasó.